Arte cósmico y rituales huicholes: el peyote

Por tanyadominguez | El 26/04/2016 | Comentarios (0)

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Escrito por: Adrián Enciso Velázquez

El arte huichol es la representación de la cosmogonía de su religión. Esto es, sus tejidos, pinturas, figuras y dibujos son las visiones que los huicholes ven al consumir el peyote, planta que contiene sustancias altamente psicoactivas, como la mezcalina, de donde provienen sus famosos efectos psicodélicos. Sin embargo, más que reducir el consumo de esta planta como mero recursos para evadir la realidad, es necesario entender que el ingerir el peyote es parte de un rito esencial para el comportamiento, la vida y las manifestaciones artísticas de este pueblo.

“El origen de tan respetado arte se encuentra en el nierika, tablilla votiva realizada originalmente con lana teñida de flores, en la que los huicholes plasmaban sus contactos con lo divino a partir de la ingesta del peyote…”[1]

Esta ingesta se realiza al final del ritual  más importante de esta cultura: la peregrinación a Wirikuta, lugar sagrado en el desierto de San Luis Potosí, un estado en la región central de México. Es aquí donde los hombres  pueden encontrar el peyote, que los ayuda a ponerse en contacto con los dioses y a mantener el equilibrio en la tierra, la armonía con la naturaleza. Una búsqueda ancestral de visiones que significa una iniciación a la vida y a la trascendencia cósmica.

El venado azul, conocido como Kayumari, es el hermano mayor de los huicholes, el que conoce su destino y el que les muestra el lugar donde deben realizar la cacería, tomar el peyote y consumar el rito para el encuentro con los dioses. Para encontrarlo, uno de los jicareros (nombre de los peregrinos) más experimentado debe “encontrarlo”, observando detenidamente el horizonte, donde el venado se entregará, podrá ser cazado y se transformará en el primer peyote.

Para comprender este rito, hay que mencionar que la religión de los huicholes es animista, es decir, se veneran las fuerzas de la naturaleza y a los seres vivos como representaciones de lo divino. De esta forma, un hombre puede transformarse en un animal o un vegetal, ya que éstos mismos pueden hacerlo, debido a que son, en esencia, hombres. También puede convertirse en uno de sus ancestros, e inclusive, al transformarse en la representación de los dioses (animales o fuerzas de la naturaleza) se convierte en dioses ellos mismos.

La limpieza de cuerpo y el  alma es esencial para que las visiones y la búsqueda del peyote sean exitosas. Es por esto que, durante el trayecto hacia Wirikuta, las personas mantienen un estado de vigilia y de ayuno constante, sin dormir ni un solo instante. Este es uno de los sacrificios que se deben realizar para tener éxito en la misión, además de evitar cualquier contacto sexual durante los cinco días anteriores a la consumación del rito. Es así como se llega al estado óptimo para poder contactar a los dioses, a los ancestros y convertirse en uno de ellos.

De la misma manera, la experiencia colectiva facilita la recolección de visiones, es decir, la suma de las visiones individuales de cada persona ayuda a construir el todo, lo cual será representado en sus trabajos artísticos: vasijas, platones, cucharas,  animales de madera, bordados y bisutería sobre los que representan dibujos en distintas formas.

 

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